ESPINA EN JAZMÍN
Y qué envidiosos son esos que dicen,
que la soledad es para los lobos,
vosotros que tenéis cara bobos
palabreando sobre quien maldicen.
Van con joyas y límpidas alfombras,
cosechan los mejores, caros logros,
pero en la sociedad son esos ogros,
que mal retiran negras turbias sombras.
Son hombres y mujeres por supuesto,
pero en cuanto que ven ajeno brillo
su color se les vuelve casi amarillo.
Son abono, muy mínimo compuesto,
con él que le doy cuido a mi jardín
y convierto esta espina en jazmín.
Juan C,. Almarza
Manantial
Manantial que sin tregua manso lloras,
en el caer de tus lágrimas recientes
he adivinado fábulas crecientes
que en la imaginación tú atesoras,
y el tiempo relajado de esas horas
que nunca crispan, oh razón paciente,
brotando de la tierra, independiente,
sin rechazar sedientos a deshoras,
es tu pacífico y apacible destino;
que tus aguas frondosas sean paz
en la senda de bravos caminantes.
También lo eres de gente sin camino,
que sólo busca en tu azulada faz,
vislumbrar ese cauce de diamantes.
Juan C. Almarza
CADA UNO A LO SUYO
Como para usted cóndor es poca cosa,
el engendro será tragado por cloacas.
Sí, para ser feliz tener las sacas
llenas por ahorrar y armar la rosa.
El viento que recorre la ruinosa
verdad que defecamos en las cacas.
La lluvia también llega silenciosa
mas ustedes ya tienen sus hamacas.
Pero cómo decírselo al sistema
que nos de tiempo valioso para poder
desarrollarnos, risible así parece.
No por mi parte, claro, si el poema
que estoy a punto de acabar y hacer
por mí parte demuestra no otro trece…
jUAN c. aLMARZA
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