domingo, 14 de abril de 2013


UNA PIZCA DE SUERTE



A la vida le pido sólo suerte,
que trabajo le pongo siendo empeño,
vivo lleno de gozo y libre muerte;
este mar destejer será mi sueño.

El esfuerzo me eleva al nido al verte,
del amor arenoso quiero el leño,
soy del fuego amarillo, llama inerte,
el paisaje pintor que tiene dueño

A la vida le doy sencillas rimas,
a la vida le pido un grato instante
para ser ese tipo quien me creo.

Oh tú tiempo, deprisa te aproximas,
y sumerges mi luna más flagrante
sin la suerte que tanto yo deseo… 


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LLAMADA PREMATURA



Este amor imposible, amor de ciego,
lacera mi alma viva día a día,
y en silencio, estos ojos, su alegría
inútilmente esconden con apego.

Si dormimos los dos al mismo fuego,
no será mi pasión melancolía,
si de mí sale una palabra fría,
no la trates con burdo desapego. 

Hasta el amanecer alargo el brazo
para así rescatar algún lucero
que en nuestros ojos brille con luz pura.

Y que venga propenso a dar su abrazo
a mi amor imposible, a mi te quiero,
que lanza su llamada prematura.

domingo, 7 de abril de 2013

Me place volver con vosotros después de un largo tiempo de inactividad. La obra en la que tanto he estado dando vueltas de tuerca y empleado tanto tiempo, los 100 sonetos de El Diablo Duerme, está prácticamente terminada. Es por esto por lo que me pongo en contacto de nuevo desde mi blog. Aquí os adelanto algunos versos del poemario en cuestión para ir abriendo boca y para que os vayáis haciendo una idea de más o menos cuales son los derroteros por los que siguen estos sonetos. Sin más, un saludo.

Casi a punto "El Diablo Duerme, A cien sonetos de ti"


EL TRANSCURSO DE LOS DÍAS



La niebla de los días; mi letargo,
que tiene por afán y por costumbre
bajarme al foso de la pesadumbre
donde converjo con sabor amargo.

Los días me sumergen en un largo
sueño aledaño de la incertidumbre
y con las manos dentro de la lumbre,
asimilo, del tiempo soy encargo.

Y las semanas, meses y los años
se persiguen, y pierdo en el combate
fraticida el reloj adoquinado.

Los días son pantanos muy extraños
donde mi corazón sin fuerza late
y se hunde sin su brillo de amor dado.


Este es uno de mis últimos sonetos.
A continuación os pongo un poema 
introductorio del poemario referido; 


HISTORIAS QUE CANTAR



Me he sumergido vivo en los infiernos
y allí, entre las paredes de tristeza
que oprimían las vidas, la belleza
me dijo: “Corazón de los inviernos

más furiosos, no quieras retorcernos
de dolor con tus versos. Entereza
tú demostraste, deja que te meza,
deja que a ti te acunen los más tiernos

corazones. Revive esas memorias
de amor para calmar vicisitudes
y hacer andar caminos de encinares

a los que quieres”. ¡Cierto!, dije, historias
que cantar a mi gente. No lo dudes;
es hora de narrar mis despertares.